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Illinois, Colorado y Utah: el centro callado de la IA estadounidense

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NegociosAmérica29 de agosto de 20263 min de lectura

Por Olkeri.space

Illinois, Colorado y Utah: el centro callado de la IA estadounidense

Las finanzas de Chicago, los laboratorios de Colorado y el corredor tecnológico barato de Utah forman un cinturón estadounidense de IA infravalorado.

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Entre ambas costas, varios estados estadounidenses han construido una capacidad real en inteligencia artificial alrededor de fortalezas institucionales concretas, en lugar de intentar imitar a Silicon Valley.

Illinois:

La relevancia de Chicago en IA pasa por las finanzas. La ciudad es el centro mundial de la negociación de derivados y futuros, y sus firmas de trading están entre los usuarios más exigentes de aprendizaje automático que existen, con estándares de latencia y fiabilidad que la tecnología de consumo rara vez requiere.

Las firmas de negociación cuantitativa con sede en Chicago reclutan intensamente en programas de matemáticas y física, y la cultura técnica es rigurosa.

Más allá de las finanzas, Illinois alberga una capacidad investigadora sustancial. Argonne y Fermilab, ambos laboratorios federales, operan grandes instalaciones de cómputo, y Argonne aloja algunos de los superordenadores más potentes del mundo, usados cada vez más para cargas de IA en ciencia.

La Universidad de Illinois tiene uno de los programas de informática más fuertes del país, y el centro nacional de aplicaciones de supercomputación allí radicado tiene una larga trayectoria en computación científica.

Chicago cuenta además con una actividad logística e industrial significativa, ambas áreas de aplicación de la IA, y un ecosistema emprendedor en crecimiento.

Colorado:

La fortaleza de Colorado es la investigación federal y la industria aeroespacial. Boulder acoge laboratorios nacionales dedicados a ciencia atmosférica, metrología y energías renovables, todos ellos campos intensivos en cómputo donde el aprendizaje automático se aplica cada vez más.

El modelado del clima y la meteorología es una especialización genuina, con el centro nacional de investigación atmosférica allí ubicado, y el aprendizaje automático aplicado a la predicción del tiempo es una de las aplicaciones de IA más significativas científicamente de los últimos años.

El empleo aeroespacial y de defensa es sustancial, con operaciones de satélites y sistemas espaciales concentrados a lo largo del Front Range, y la autonomía, el análisis de imágenes y los sensores son sus aplicaciones naturales.

Denver y Boulder albergan un ecosistema emprendedor que ha crecido considerablemente, ayudado por un atractivo modo de vida que atrae a ingenieros de mercados costeros más caros.

Utah:

El corredor tecnológico de Utah, entre Salt Lake City y Provo, creció con rapidez gracias a los costes bajos, una fuerza laboral joven y universidades locales sólidas.

El sector se inclina hacia el software y los servicios empresariales más que hacia la investigación básica, con varias empresas de software importantes con sede allí, y la IA aplicada sigue esa línea: analítica de clientes, automatización comercial y flujos de trabajo empresariales.

Utah ha atraído inversión en centros de datos, con energía y suelo relativamente baratos, y alberga infraestructura federal de datos significativa.

La Universidad de Utah tiene una notable trayectoria de investigación en gráficos por ordenador y visualización, un campo con conexiones directas con el aprendizaje automático moderno.

El agua es una limitación, y el estado afronta serios problemas de suministro a largo plazo que afectan a las grandes instalaciones industriales.

El hilo común:

Los tres estados se benefician del mismo cambio: el trabajo en remoto y el alza de los costes costeros empujaron el talento de ingeniería hacia el interior, y cada uno ofrece un coste de vida muy inferior al de California o Nueva York.

Los tres tienen instituciones ancla, laboratorios federales, universidades o industrias concentradas, que aportan demanda y talento sin necesitar un ecosistema de capital riesgo a escala de Silicon Valley.

Ninguno albergará el desarrollo de modelos de frontera. Los tres demuestran que puede construirse una capacidad de IA relevante en torno a fortalezas científicas, financieras o industriales existentes, un modelo más replicable que intentar recrear la bahía de San Francisco.